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martes, 25 de septiembre de 2012

Paulina Arrollo Paulina Arroyo es una poetisa de nuestro tiempo., este tiempo de contradicciones, de crisis y más crisis, esa crisis que llega a las almas de millones en todas partes, allá y aquí. La poesía de la joven Paulina Arroyo es poesía que deja testimonio de los sueños que no acaban de nacer y ya mueren; del orgullo también vamos a saber lo que en poesía nos dice Paulina, la poetisa que camina y que mira el horizonte con optimismo. Bienvenida a MIRA esta joven que deja la impronta de su pensamiento en nuestras paginas. El director Dicen que pretendo o miento En cuanto escribo. No hay tal cosa. Simplemente Siento imaginando. No uso las cuerdas del corazón. Todo cuanto sueño o pierdo, Que pronto cae o muere en mí, Es como una terraza que mira Hacia otra cosa más allá. Esa cosa me arrastra. Y así escribo en medio De las cosasno junto a mis pies, Libre de mi propia confusión, preocupado por cuanto no es. ¿Sentir? ¡Dejemos de sentir! Si alguien toca un día a tu puerta, Diciendo que es un emisario mío No creas, ni aunque sea yo; Que mi vanidoso orgullo no intentaría Tocar siquiera la puerta irreal del cielo. Pero si, naturalmente, y sin oír A alguien tocar, la puerta fueras a abrir Y encontraras alguien como a la espera De tocar, medita un poco. Ese era Mi emisario y yo y lo que intenta Mi orgullo que desespera ¡Abre a quién no llama a tu puerta! ----------- Si muero pronto, Sin poder publicar ningún libro, Sin ver la cara que tienen mis versos en letras de molde, Ruego, si se afligen a causa de esto, Que no se aflijan. Si ocurre, era lo justo. Aunque nadie imprima mis versos, Si fueron bellos, tendrán hermosura. Y si son bellos, serán publicados: Las raíces viven soterradas Pero las flores al aire libre y a la vista. Así tiene que ser y nadie ha de impedirlo. Si muero pronto, oigan esto: No fui sino una niña que jugaba. Fui idólatra como el sol y el agua, Una religión que sólo los hombres ignoran. Fui feliz porque no pedía nada Ni nada busqué. Y no encontré nada Salvo que la palabra explicación no explica nada. Mi deseo fue estar al sola bajo la lluvia. Al sol cuando había sol, Cuando llovía bajo la lluvia (Y nunca de otro modo), Sentir calor y frío y viento Y no ir más lejos. Quise una vez, pensé que me amarían. No me quisieron. La única razón del desamor: Así tenía que ser. Me consolé en el sol y en la lluvia. Me senté otra vez a la puerta de mi casa. El campo, al fin de cuentas, no es tan verde Para los que son amados como para los que no lo son: Sentir es distraerse.

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